La Policía Local de Cartagena, a través de la unidad U.C.M.A. (Unidad de Control Medio Ambiente), ha puesto ya en marcha la nueva campaña de inspección de chiringuitos de playa instalados en el litoral cartagenero, desde Isla Plana hasta La Manga.

Las tareas de inspección, que se realizan junto a técnicos municipales, tienen por objeto dar cumplimiento a la Ordenanza y Legislación actual, además de concienciar a los propietarios de estos establecimientos sobre la importancia del medio ambiente.

Para ello, inciden en temas como la seguridad, la limpieza, el volumen de la música, los horarios de cierre y las bebidas alcohólicas, principalmente, levantando acta donde queda recogido si se cumplen los requisitos exigidos por el Ayuntamiento, o las posibles deficiencias observadas que habrían de subsanarse en breve plazo.

Además de esta campaña concreta, los agentes también realizarán inspecciones por sorpresa a lo largo de todo el verano.

Desde el pasado fin de semana, la Policía Local ha intervenido en media docena de peleas y riñas entre ciudadanos en las que, con su presencia, lograron evitar que las cosas fueran a más.

Si el jueves pasado los agentes procedieron a la detención de un individuo por presuntos malos tratos a su mujer en el domicilio conyugal situado en la avenida Pintor Portela, el viernes tuvieron que intervenir en varias riñas.

Una de ellas entre dos niñas menores, de 10 y 11 años, que tuvo lugar en el Barrio Peral y en la que la agredida tuvo que ser trasladada al hospital de Santa Lucía para un revisión. Finalmente, se dio cuenta a la Fiscalía de Menores.

Otra pelea se produjo a raíz de una fuerte discusión entre dos grupos de personas, en el Paseo Alfonso XIII a la altura del Hospital del Rosell. Los motivos no llegaron a aclararse, pero la cercanía de los agentes evitó males mayores.

Ese mismo día, un individuo fue detenido en El Algar por incumplir la orden de alejamiento sobre su expareja, a la que amenazó de muerte junto a su actual novio.

Ya de madrugada, Policías Locales detuvieron a una mujer que agredió con una botella de cristal rota a varias personas en el bar Coyote, situado en el puerto, acusándoles de robarle el bolso y amenazándoles de muerte.

El sábado tenía lugar el último de los sucesos, una riña entre dos individuos por rencillas personales, que se produjo por la noche en la Plaza del Ayuntamiento. La presencia policial hizo que los protagonistas de la pelea dieran por zanjado el asunto.

EUROPA PRESS