Es el deseo del delantero cartagenero Arturo Rodríguez Pérez-Reverte, que se cruzará en el camino de su exequipo con el Atlético Baleares. Reconoce que no quería que le tocara el conjunto albinegro, por sentimientos y porque asegura que es uno de los más fuertes de la categoría, pero una vez que la suerte ha deparado que así sea, tiene claro que el objetivo no es otro que ganar ese partido de 90 minutos, para el que están preparados. Cree que, aunque Borja Jiménez es el mismo entrenador que el año pasado dejó sin ascenso al conjunto mallorquín, las situaciones y los jugadores son otros. Confiesa que ha recibido muchas llamadas desde el jueves de amigos y familiares de Cartagena, y que incluso él tiene sentimientos encontrados que acabarán, en el momento que el árbitro pite el inicio el 19 de julio en Málaga.