El secretario general de ASAJA-Murcia, Afonso Gálvez, considera que la UE debe entender la situación de sequía en el sureste de España como una situación “excepcional” y por eso Bruselas debe autorizar las subvenciones que propone el gobierno de España para abaratar el agua desalada.

La Unión Europea “debe aplicar una excepción en sus reglamentos comunitarios como lo está haciendo en el caso de la crisis de los refugiados”. En el caso de la sequía podría suponer una pérdida de miles de puestos de trabajo. “No se han hecho los cálculos para saber si la partida de 11 millones de euros prometidos por el gobiernos serán suficientes para abaratar el agua desalada hasta un precio similar al del agua del trasvase”, afirma.

Gálvez considera que la actitud del Gobierno castellano manchego está fuera de lugar. Asegura que el PSOE ha llegado al poder en esa comunidad con el apoyo de otros partidos y ahora “buscar la imagen de defensor de Castilla-La Mancha. Preguntado sobre la posibilidad de encontrar una solución a medio plazo a la falta de agua, Gálvez confía en soluciones transitorias y que a largo plazo se consiga una solución definitiva.