El Boletín Oficial de la Región publica hoy el cese a petición propia de Francisco Álvarez como Consejero de Empleo, Investigación y Universidades y el decreto por el que se encomiendan estas competencias a la titular de Empresa, Industria y Portavocía, Valle Miguélez.

Dimite Francisco Álvarez como miembro del Gobierno regional para ser portavoz de Ciudadanos en la Asamblea Regional. La abstención de Alberto Castillo en una reunión celebrada en el parlamento autonómico da el control del grupo a los tres diputados expulsados. Ciudadanos ha iniciado el expediente de expulsión de Castillo.

Así lo ha anunciado este jueves en declaraciones a Onda Regional de Murcia, recogidas por Europa Press, la coordinadora autonómica de Ciudadanos y diputada en la Asamblea Regional, Ana Martínez Vidal, quien ha reprobado la actitud de Castillo, que también se abstuvo en la votación de la moción de censura presentada por la formación ‘naranja’ y el PSOE para desbancar al PP del Gobierno murciano.

Además, Martínez Vidal ha adelantado Cs va a presentar mociones, tanto en el parlamento autonómico como en los ayuntamientos en los que tiene representación, para reprobar a Castillo y evitar que este siga siendo presidente de la Asamblea.

Cabe recordar que Francisco Álvarez ha presentado su cese como consejero de Empleo, Investigación y Universidades, cargo que ostentaba desde hace tres semanas, para ser portavoz del Grupo Parlamentario de Ciudadanos, partido del que fue expulsado, en la Asamblea regional.

El anuncio de dimisión fue trasladado por Álvarez este miércoles a los diputados de Cs, en una reunión en la que además expuso el nuevo organigrama del Grupo Parlamentario, según el cual él ocupará la presidencia de casi todas las comisiones, a excepción de dos, que son las no legislativas.

Tras su rechazo a la moción de censura contra el Ejecutivo murciano, Álvarez, Isabel Franco y Valle Miguélez fueron expulsados por la formación liderada por Inés Arrimadas, y, días después, nombrados consejeros: Álvarez de Empleo, Investigación y Universidades y Miguélez de Empresa, Industria y Portavocía. Franco, por su parte, continuó al frente de la Consejería de Mujer, Igualdad, LGTBI, Familia y Política Social.

Para Martínez Vidal, la situación es “escandalosa y esperpéntica”, provocada por personas a las que “lo último que les importa son los ciudadanos de la Región de Murcia” y que actúan “al dictado, lógicamente, del PP”, que es, a su juicio, “el que está detrás de toda esta operación”.

La coordinadora de Cs en la Región ha indicado que Castillo fue “partícipe” de la “operación” al permitir que entrara un notario “sin nuestro conocimiento” a las dependencias de la Asamblea, algo que se le negó al secretario de Acción Institucional de Cs.

“Estaba todo perfectamente coordinado entre el presidente de la Asamblea y los tres tránsfugas, o, mejor dicho, los cuatro”, ha señalado, para añadir que Castillo ha querido “maquillar con su abstención esa posición de ecuanimidad como presidente de la Asamblea, pero lo que hizo fue favorecer o permitir que un tránsfuga que está expulsado de un partido sea portavoz de ese partido y, además, que haya una injerencia del Ejecutivo en el Legislativo”.

Esto, en su opinión, obedece a una “anomalía democrática, una perversión total del sistema democrático” que “cualquier democracia no debería permitir”. “La Región de Murcia no merece eso; los murcianos no merecemos unos dirigentes políticos que se vendan por dinero, a cambio de prebendas”, ha apostillado.

Al hilo, ha apuntado que los 61 cargos con los que cuenta Ciudadanos en los ayuntamientos de la Región de Murcia presentarán mociones para reprobar al presidente de la Asamblea, algo que también hará en el seno del parlamento murciano.

“Él fue puesto, en primer lugar, por ser diputado de Cs, y, en segundo, a raíz de un pacto de gobierno con el PP que ya se ha roto. Por tanto, no tiene ningún sentido que Castillo, que me consta que ha estado negociando y hablando estos pasados días con dirigentes del Partido Popular, esté legitimado para ser la segunda autoridad de la Región”, ha agregado.

Asimismo, la coordinadora de Cs ha explicado que ha intentado hablar en privado con Castillo durante los últimos días, pero no ha sido posible, aunque sí pudo hacerlo Molina y la dirección nacional del partido ayer por la mañana. “Ratificó que bajo ningún concepto iba a permitir que la Portavocía recayera en otra persona que no fuera Molina”, ha aseverado.

Respecto a la acusación de Álvarez sobre un presunto desvío de 280.000 euros del Grupo Parlamentario a la dirección nacional, Martínez Vidal ha señalado que la persona autorizada en las cuentas “era la tránsfuga Miguélez” hasta el pasado viernes, cuando se produjo un cambio en las firmas.

“Ayer el señor Álvarez nos pidió que constara en acta que no debía haber ningún movimiento en las cuentas del partido y, por supuesto, no lo va a haber en absoluto, pero todo lo acontecido con anterioridad ni siquiera yo estaba autorizada”, ha señalado.

Martínez Vidal ha explicado que los servicios jurídicos de Cs trabajan en las alegaciones a los documentos presentados por Álvarez en la reunión de este miércoles. En concreto, una de las cuestiones analizadas es el hecho de que baste con elevar el nuevo reparto de comisiones por vía telemática para dar los cambios por válidos.

Así, ha señalado que “según el reglamento”, ese documento tiene que estar presentado por el Grupo Parlamentario y suscrito por sus seis miembros. Una vez este extremo se resuelva, la diputada ‘naranja’ ha indicado que tanto ella como Molina decidirán si siguen en el Grupo Parlamentario o ingresan en el Mixto, donde ya están los dos diputados de Podemos.

También en referencia a los “tránsfugas” de Ciudadanos, la parlamentaria ha indicado que “no van a defender el programa” del partido, sino “sus propios intereses”, desde “una posición clara de privilegio para beneficiarse ellos mismos”.

Por último, Martínez Vidal ha indicado que ayer habló en dos ocasiones con la líder nacional de su formación, Inés Arrimadas. “Me dijo que todo esto era un esperpento, una auténtica vergüenza, y que los murcianos no merecemos este tipo de personas que claramente llegaron a Cs para utilizar el partido con sus propios fines”.

“Ha quedado en evidencia que la mayoría que el PP no pudo lograr en las elecciones la ha conseguido comprando diputados; ha pasado de 16 a 23 aprovechando esa posición de poder tras 26 años gobernando en la Región de Murcia”, ha sentenciado.