El jurado ha declarado probado por unanimidad que la acusada era consciente de que su comportamiento provocaría la muerte de su bebé recién nacida “con total seguridad o una alta probabilidad”, lo que se produjo por anoxia como causa inmediata, teniendo como causa fundamental la inexistencia de la mínima asistencia adecuada.

El portavoz del jurado ha leído el veredicto este jueves, a las 17.00 horas, en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Murcia. Ahora, el magistrado presidente, Juan del Olmo, será el encargado de dictar sentencia en base a este veredicto.

En cualquier caso, el jurado ha respaldado por mayoría (seis votos a favor y tres en contra) que procede solicitar indulto al Gobierno de la nación para la acusada.

PORMENORES DEL VEREDICTO
En su veredicto, el jurado ha considerado probado por mayoría (ocho votos a favor y uno en contra) que la acusada, siendo consciente de que estaba embarazada, no lo comunicó a su entorno familiar. Asimismo, ha considerado probado por unanimidad que dio luz a una niña viva, sana y sin malformaciones, que respiró.

De la misma forma, el veredicto considera probado por unanimidad que la acusada cortó el cordón umbilical consciente de que el bebé estaba vivo.

Al mismo tiempo, estima probado (por ocho votos a favor y uno en contra) que la acusada colocó una toalla sobre la niña ocluyendo su respiración y no solicitó ayuda para el recién nacido, siendo consciente de que no iba a recibir ayuda en esos primeros momentos de vida cruciales para su superviviencia, a sabiendas de que, con ello, produciría la muerte de la niña.

También ha considerado probado que la acusada no adoptó las mínimas medidas asistenciales para atender a la recién nacida; y que la niña falleció por anoxia como causa inmediata, teniendo como causa fundamental la inexistencia de la mínima asistencia adecuada.

Además, estima probado por unanimidad que la acusada no sufrió un estado de estrés agudo o leve desde los primeros instantes del alumbramiento que afectara a sus capacidades de comprensión y actuación.

RELATO DE LOS HECHOS

Cabe recordar que la Fiscal, Eva María Torres, solicita para la acusada, que en el momento de los hechos tenía 18 años, una pena de 18 años y un mes de prisión por el delito de asesinato, con la agravante de parentesco.

Por el contrario, el abogado de la defensa, Pedro Javier Gómez Martínez, pidió la absolución completa de su cliente al considerar que la acusada estaba “desangrándose y en shock” en el momento de los hechos e hizo “todo lo posible” por salvarle la vida al recién nacido.

Al testificar ante el jurado, la acusada negó rotundamente que supiera que estaba embarazada porque ella seguía “sangrando” y con reglas “irregulares” como las que acostumbraba a tener. Además, aseguró que se quedó “súper bloqueada” nada más parir, no podía hablar ni moverse y se estaba desangrando, hasta el punto de que llegó a temer por su vida.

“Me senté al lado del bebé y ya no me salía la voz; era como una sensación de ahogo y de que no podía hablar; no sé el tiempo que pasó porque me mareaba muchísimo e, incluso, creo que me desmayaba y volvía a estar como consciente”, ratificó la acusada visiblemente emocionada. “Intentaba moverme y no podía levantarme”, afirmó.

Además, el médico del 061 que atendió a la acusada afirmó que, cuando llegó al lugar de los hechos, encontró el escenario “sin sangre, restos de placenta o de cordón umbilical”. Además, aseguró que ni la paciente ni ninguno de sus familiares le avisó de que se acababa de producir un parto ni de que había un bebé allí. “De lo contrario, habría tratado de reanimarlo”, aseveró.