El Real Murcia celebró en el vestuario la victoria, con el selfie habitual en estos casos. Así se quedó después del partido. Son los restos de la celebración: botellas de plástico, vendajes, hielo, toallas… lo que siempre hay en un vestuario cuando se van los jugadores, pero que casi nunca podemos ver. Así se vivió desde la grada el partido, 90 minutos resumidos en 90 segundos.