Famélicos, rodeados de excrementos y compartiendo espacio con cadáveres de otros animales. Es el dantesco escenario en el que malvive más de una docena de caballos en un establo en la pedanía murciana de Zarandona. Una asociación en defensa de los animales asegura que el caso está denunciado desde hace meses y que los equinos siguen en este lamentable estado.