Mayo es el mes de las comuniones. Una tradición que continúa viva entre los murcianos. Los padres se dejan, de media, en una celebración de este tipo más de 3.000 euros entre el traje, el banquete, los regalos y los reportajes de fotos y vídeos. Suponen un gran desembolso. El abanico de posibilidades es cada vez más amplio.  Se han convertido en las nuevas bodas.