Suspendido el juicio contra 14 personas acusadas de falsificar y distribuir billetes falsos. El principal cabecilla, uno de los mejores falsificadores de España según la Policía Nacional, estaba en libertad con cargos y no se ha presentado al juicio.

El falsificador de Beniaján no aparece. Sencillamente, Juan Pedro G. S. no se ha presentado al juicio en el que le solicitan doce años de cárcel por falsificación de moneda y tres más por delito continuado de falsedad en documento falsificado.

Era un mago de cuyas manos salía “una de las más importantes imitaciones de Europa por el volumen y la calidad de dinero imitado”, según los investigadores de la Policía Nacional. Hacía billetes de 50 euros para chuparse los dedos, porque ni manchaban de tinta ni levantaban duda alguna. Para ello usaba el número de plancha M016B3, que es el número-clave que obra sobre el sello holográfico, en una de las esquinas, y que fue la particular ‘firma’ que los investigadores perseguían.

Fue detenido en Beniaján 26 de mayo de 2007. En su poder se halló 60.100 euros en billetes falsos, así como “billetes falsos de cincuenta euros a medio elaborar por un valor de más de ocho millones de euros”.

Además de esto, en el banquillo de los acusados se han sentado trece personas (estos sí), todos varones, a los que se les encontró material para falsificar y material falsificado, como billetes o documentos públicos (NIEs o DNIs), así como dos armas y munición. Se les acusa de catorce delitos de falsificación, uno más de falsificación de documentos públicos y dos por tener armas. En total, 103 años de cárcel.

Juan Pedro estuvo en prisión provisional por estos hechos más de un año, de mayo de 2007 hasta julio de 2008. En 2011 volvió a hacerlo. Fue de nuevo detenido, esta vez por ‘colar’ casi dos millones de euros en billetes falsos.
Y ahora el falsificador ha hecho el más difícil todavía: en vez de hacer parecer reales sus falsos billetes, se ha hecho desaparecer a sí mismo.

Tiene 10 días para aparecer y para comparecer. Si no, estará declarado en rebeldía a la Ley. Su abogado defensor, el penalista Pedro López Graña, ha dicho hoy en el juicio que se ha suspendido que “tiene el teléfono apagado”, que nada sabe de él desde hace semanas ni su familia tampoco.

Cabría preguntarse cómo se ha dejado en libertad y sin aparente vigilancia a una persona capaz de falsificar magistralmente tanto billetes como un DNI y un pasaporte. Cabría preguntarse, digo.

Para Viernes de Dolores está fijada la reanudación de este juicio cuyo principal sospechoso está tan poco anudado.
Por cierto, si ustedes quieren saber si sus billetes son reales o no, miren este pdf explicativo del Banco de España.
http://www.bde.es/f/webbde/EYC/billemone/euro/billetes/ficheros/es/FOLLETO_DESPLEGABLE.pdf