Un año ha pasado desde que cayeran tres ramas del ficus centenario de la plaza de Santo Domingo. Desde entonces se realizan controles para asegurar sus seguridad. Según Alejandro Cardona, técnico del Ayuntamiento de Murcia, desde el primer minuto se le está mimando al árbol para que tenga una mejor vida: “Se le ha hecho una poda, tiene rociadores de humedad y cuenta con un sistema novedoso a nivel mundial que es la instalación de unos sensores que monitorizan el árbol y sus dimensiones”. Lo que más preocupa a los técnicos es la llegada del calor, ante esto Cardona apunta que “estamos en continuo contacto con la AEMET”. Una de las cosas que reconocen es que el ficus centenario no va a volver a ser el de antes ya que “se pierde en monumentalidad y gana en seguridad”. Para evitar posibles tragedias las medidas extremas han llegado al Jardín de Floridablanca y el Cuartel de Artillería.