Las altas temperaturas también afectan a los bebés. Por eso, es importante protegerlos del sol y evitar prácticas como cubrir la silleta con una tela o manta ya que con ello dificultamos la ventilación.

Los bebés son mucho más sensibles al sol que los adultos así que cuanto más ligeros en la silleta, mejor. Si colocamos una tela se genera un efecto invernadero, impidiendo la circulación del aire. Hoy en día la mayoría de los cochecitos cuentan con un sistema de ventilación.

Protegerle del calor, mantenerle fresco e hidratarlo y alejarle del sol directo son algunas de las principales recomendaciones para disfrutar de un verano sin riesgos con tu bebé.