El uso obligatorio de certificado de vacunación para algunas actividades se ha convertido en un negocio para los falsificadores. Mucho cuidado porque tanto el que lo falsifica como el que lo usa se pueden enfrentar a penas de hasta a tres años de prisión.

El uso del certificado de vacunación se extiende por toda Europa para poder llevar a cabo determinadas actividades sociales y esto despierta la codicia de los falsificadores que ya están haciendo negocio.