La Guardia Civil de la Región de Murcia ha desarrollado una investigación dirigida al esclarecimiento de la difusión, a través de mensajería WhatsApp, de imágenes de índole sexual de una menor, que se ha saldado con la imputación de un joven, menor de edad, al que se le atribuye la presunta autoría de delito contra la intimidad.

La investigación se inició cuando la Guardia Civil recibió una denuncia en la que los padres de una chica, menor de edad, relataban la difusión de imágenes de índole sexual de su hija.

Los investigadores se centraron en trazar la difusión de las fotografías comprometidas de la joven, a través del sistema de mensajería telefónica WhatsApp, para localizar a la persona que pudieran poseer el material fotográfico con desnudos de la menor y evitar, de inmediato, su propagación por Internet y redes sociales.

La Guardia Civil averiguó que las imágenes objeto de esta investigación habían sido difundidas por un joven con quien la víctima mantuvo una relación afectiva. Este menor, presuntamente, había enviado fotografías de la joven desnuda a terceras personas a través de mensajería WhatsApp. Una vez identificado ha sido imputado como presunto autor de delito contra la intimidad.

Los hechos han sido puestos en conocimiento de la Fiscalía de Menores de Murcia. El delito de corrupción de menores se encuentra recogido en el artículo 189 del Código Penal, que establece que será castigado con pena de prisión de uno a cinco años el que distribuya, exhiba o difunda por cualquier medio material pornográfico en el que aparezcan menores de edad, o lo posea para los mismos fines.

El ‘sexting’ consiste en el envío o intercambio de contenidos de tipo sexual, principalmente fotografías y vídeos, producidos por el propio remitente y enviados a otras personas por medio de aplicaciones de telefonía móvil u otros dispositivos tecnológicos.

La Guardia Civil ofrece consejos a la hora de divulgar información a través de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación e Internet. Por ejemplo: no divulgar a nadie datos personales propios o de terceras personas. Si se hace, hacerlo de la manera más segura posible en un entorno conocido. Una vez que se “cuelga” una fotografía, vídeo o una simple información, se pierde todo el control sobre la misma. Tampoco aceptar ni agregar como contactos a desconocidos. En resumen, no hacer en Internet lo que no se haría en la vida real.

La Guardia Civil colabora con la ONG Protégeles.com, que es la encargada en España de realizar las actividades de sensibilización en este campo.