Agricultura analiza la muerte de 63 ovejas que podrían haber sido envenenadas en la pedanía abanillera de Los Carrillos. Técnicos de la Comunidad han tomado muestras de agua, paja y vísceras y los resultados se conocerán en una semana. Su dueño asegura que puede tratarse de la venganza de un vecino con el que ha tenido disputas.

Se llama Bartolomé Rubira, tiene 69 años y acaba de sufrir un golpe muy duro. 63 de sus ovejas han fallecido en extrañas circunstancias. Los veterinarios de la comunidad autónoma analizan los restos de los animales para tratar de determinar las causas de la muerte.

Bartolomé cree que el responsable de estas muertes es un vecino con el que ha tenido desavenencias. Este ganadero de Abanilla insiste en que tiene todos los permisos en regla. Una licencia que ya está en trámite, pero que no palia los más de 10.000 euros de pérdida que le ha supuesto la muerte de sus ovejas.