Hace dos años, el ficus de la murciana plaza de Santo Domingo se vino abajo. Esta céntrica plaza de Murcia se convertía en un caos con decenas de personas corriendo tras caer sobre las terrazas de los bares más de doce toneladas de ramas. El ficus no aguantó más y se quebró como consecuencia del estrés térmico que sufría.

Después de este tiempo, los murcianos que pasean por aquí no pueden evitar mirar hacia el emblemático árbol que preside la plaza.
Sensores, nebulizadores o sistemas de riego han logrado dar fuerza al árbol. Unos mimos que han dado unos resultados que se pueden seguir a tiempo real para conocer cual es la salud del ejemplar.

Ahora, dos años después el Ficus de Santo Domingo ha ‘renacido’ y cuenta con nuevos brotes. A pesar de todo, el árbol más emblemático de la ciudad sigue siendo uno de los más fotografiados por murcianos y turistas.