La Comunidad inyectará casi 10 millones de euros en 35 municipios para mejorar la seguridad vial de sus travesías urbanas. En total 130 kilómetros se someterán a obras hasta marzo de 2023. Con esta inyección se pretende “mejorar y aumentar la seguridad de los ciudadanos en sus desplazamientos”. La inversión supone también una apuesta por el municipalismo.

El presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, ha anunciado este martes que el Ejecutivo autonómico inyectará 9.590.477 euros en 35 municipios de la Región de Murcia “para que puedan mejorar la seguridad vial de un total de 130 kilómetros de travesías de titularidad regional, que con el paso de los años y el crecimiento de los municipios se han convertido en vías de carácter local con tráficos de naturaleza eminentemente urbana”.

López Miras, acompañado por el alcalde de Caravaca de la Cruz, José Francisco García, presentó hoy el ‘Plan Regional de Travesías Seguras’ con el que el Ejecutivo autonómico pretende “mejorar y aumentar la seguridad de los ciudadanos en sus desplazamientos en un total de 110 tramos urbanos de las carreteras regionales, y ayudar económicamente a las entidades locales para reforzar la seguridad de sus habitantes”.

“Esta importante inversión, que forma parte del Plan de Carreteras Seguras, es una muestra de nuestra apuesta por el municipalismo como medio para facilitar y acelerar la dotación de más y mejores servicios por parte de los ayuntamientos, con el fin de hacer más cómodos y seguros los trayectos en coche por estas travesías”, destacó el jefe del Ejecutivo regional.

Para López Miras, “las carreteras tienen una función esencial para la vertebración y conectividad de los municipios y sus ciudadanos, y además son fundamentales para impulsar la actividad económica y social, y por eso realizamos esta inversión para mejorarlas”, según informaron fuentes del Gobierno regional en un comunicado.

“Con este Plan no solo reforzamos la seguridad sino que damos respuesta a una demanda común de los ayuntamientos”, ha dicho el presidente, ya que servirá para “simplificar la burocracia” dado que estas travesías pasarán a ser de titularidad municipal.

A pesar de haberse convertido en la práctica en calles de las poblaciones, los consistorios no podían actuar en ellas sin la autorización de la Administración regional por una cuestión competencial. De esta manera, además de acondicionar las travesías, los ayuntamientos podrán renovar de manera más fácil los servicios municipales como saneamiento, abastecimiento, alumbrado, acerado o mobiliario urbano, entre otros

La programación de las obras se desarrollará por parte de los 35 municipios beneficiados, todos ellos de menos de 75.000 habitantes, una vez que formalicen los convenios con la Comunidad Autónoma.

La inversión regional podrán destinarla al acondicionamiento y reparación del firme, reasfaltado completo y a la renovación de señalización horizontal o vertical. Estas actuaciones podrán ser complementadas por los consistorios con otras destinadas a mejorar o modernizar estos viales urbanos.

Los ayuntamientos tendrán hasta marzo de 2023 para realizar las obras y, una vez ejecutadas, estos tramos pasarán a ser de titularidad municipal.