En La Región se registran 57 infartos por cada 100.000 habitantes. La contaminación afecta a las personas propensas a padecer un infarto: a más contaminación, más infartos. Este fenómeno es la causa de un aumento de ataques de miocardio con una obstrucción total de la arteria coronaria, que son los más graves; cerca de 700 al año.
Y es que, Murcia apunta más del doble del valor límite diario de contaminación por ozono.

El estar expuesto a unos niveles altos de contaminación puede desencadenar el infarto. No se trata de un factor de riesgo concreto, pero sí que puede parece un desencadenante en aquellos pacientes con factores de riesgo cardiovasculares para tener un infarto.

Sin embargo, todo se puede evitar cuidándose y adquiriendo unos hábitos saludables de vida que, a la larga, hace que los infartos disminuyan.