La expedición arqueológica española que ha inspeccionado el yacimiento de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes ha finalizado este lunes tras una semana de trabajo.

Tras la misión, el barco del Instituto Español de Oceanografía (IEO), Ángeles Alvariño regresa ya al puerto de Cartagena, donde el próximo miércoles será recibido por el ministro de Cultura, Iñigo Méndez de Vigo, que estará también presente en la presentación de los resultados preliminares del estudio.

Los científicos participantes en este proyecto iniciaron la campaña el pasado 18 de agosto coordinados por el director del Museo Nacional de Arqueología Subacuática (Arqua), Iván Negueruela. Además, esta expedición ha contado con militares del Museo Naval.

La intención de esta misión es comprobar lo que han ‘dejado’ los arqueólogos submarinos de la empresa “caza-tesoros” estadounidense Odyssey después de que expoliaran los restos del barco en 2007.

Entonces, Odyssey encontró el pecio en la zona del golfo de Cádiz con unas 500.000 monedas de plata y oro (reales de a ocho y escudos, todos ellos de la época de Carlos IV y acuñados en Lima, Perú en 1803), entro otros objetos que, tras ser extraídos se llevaron a Estados Unidos. Ahí comenzó un litigio entre España y la empresa norteamericana por los derechos del hallazgo.

En 2011 el Undécimo Tribunal de Apelaciones de Atlanta (Georgia) ratificó la orden de un Juez de Florida para que la empresa entregara el tesoro a España. Odissey entonces presentó un recurso contra la sentencia que obligaba a entregar el tesoro a España, el cual fue desestimado. En 2012, en un fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos rechazó el recurso de Odyssey y obligó a la compañía a devolver a España las monedas.

Sin embargo, no todos los restos extraídos del pecio fueron devueltos inicialmente. Como consecuencia de la investigación judicial se supo que los responsables de Odyssey habían ocultado parte del tesoro en Gibraltar. Estos restos fueron finalmente entregados en julio de 2013 y llevados junto con los anteriores al museo Arqua de Cartagena.

El navío Nuestra Señora de las Mercedes fue una fragata perteneciente a la Armada española, que fue botada en el puerto de La Habana en 1786 y que formaba parte del convoy que cubría la ruta comercial entre las colonias de América y España, amenazada frecuentemente por navíos del Reino Unido.

El 5 de octubre de 1804, y pese a que eran tiempos de paz entre las dos naciones, se produce la Batalla del Cabo de Santa María, que tendrá como consecuencia el hundimiento de la fragata. En el naufragio de fallecieron 249 marineros. Los 51 supervivientes fueron hechos prisioneros y trasladados al Reino Unido. Este hecho tuvo como consecuencia el final del acuerdo de paz de Inglaterra y España, y fue el preludio de la Batalla de Trafalgar.

EUROPA PRESS