La Campaña Antártica es la operación militar exterior en activo más antigua de España. Hace un mes el buque Hespérides arrancaba sus motores en Cartagena para emprender una nueva aventura científica. Su principal cometido es nutrir de material las bases antárticas. En la más antigua, la Gabriel de Castilla, está trabajando un importante grupo de científicos e investigadores españoles entre los que se encuentra un murciano que participa en este proyecto desde hace 10 años.

A unos 13 mil kilómetros de España han viajado 300 personas para emprender la que es ya su trigésimo quinta campaña de investigación. Están en la Isla Decepción, un volcán submarino que ofrece un espectacular paisaje donde se alojan 37 científicos y técnicos españoles.

También aquí vive la colonia más grande de pingüinos. Este año estudian su comportamiento. Cómo la mayor o menor agresividad de cada uno de ellos puede favorecer o no al éxito reproductivo. Este año ha ido bien, ahora toca cuidar de sus crías.

Miguel Motases experto en Toxicología y estudia los contaminantes en los pingüinos, para ver cómo nos afecta el cambio climático. Aunque para llegar hasta aquí tienen que emplear tres horas entre ida y vuelta andando por esta cordillera.

En este momento en Isla decepción es verano antártico y siempre es de día. Para poder conciliar el sueño cubren las ventanas. A ello se suman unas condiciones climatológicas extremas. Unos meses duros que darán luz a nuestro futuro climático y que sin duda se hacen más llevaderos con los encuentros antárticos con pingüinos, leones marinos y focas que habitan el Polo Sur de nuestro planeta.