El Altiplano tampoco se ha librado del agua. Desde primera hora de la mañana una fina lluvia ha empapado los campos y dado de beber a una tierra necesitada del preciado líquido. Así, la lluvia aparece como un alivio para los agricultores del Altiplano, que hacen balance positivo de lo caído hasta el momento. Los más beneficiados son los cultivos leñosos que están comenzando a brotar y que esperaban las ansiadas lluvias primaverales. Hasta 15 litros por metro cuadrado se han registrado en el paraje del Serral de Yecla.