Muchas protectoras de animales se han quedado prácticamente vacías por el aumento de adopciones durante la pandemia, según el Colegio de Veterinarios. Es el lado bueno de la crisis sanitaria, pero también hay un lado malo.

Algunas clínicas tienen pérdidas económicas por clientes que no abonan sus facturas. Además, los veterinarios no entienden que no se cuente con ellos para luchar contra la pandemia, porque tienen amplios conocimientos para erradicar enfermedades.