La explotación minera de zonas como La Unión y el Llano del Beal (Cartagena) se abandonó a finales del siglo pasado, pero las consecuencias siguen siendo evidentes. Además de las excavaciones como tales, aún se encuentran depósitos con los restos de la minería. Una degradación del suelo, que podría tener una posibilidad de recuperación que propone la UPCT. Por el momento, solo es un estudio de laboratorio, pero han identificado un microorganismo que ha permitido que vuelva a crecer vegetación.