Hay marejada de fondo en la playa cartagenera. Los guijarros de su arena guardan un secreto aún no desvelado que ha quitado el sueño a muchas familias de la ciudad departamental. En primer lugar a la familia de Diego Pérez, la víctima cuyo cadáver apareció flotando en esas aguas en marzo de 2014, y en segundo lugar, las familias de los seis policías detenidos por este crimen.

No olvidemos que uno de ellos falleció en prisión provisional a la espera de un juicio que, ahora sí, parece más cerca.
La Fiscalía ha movido ficha. Ha pedido para cada uno de los cinco detenidos 14 años de cárcel por homicidio y 6 por detención ilegal. E indemnizaciones que suman 350.000 euros.

 ¿Qué toca ahora?
Que se pronuncien las acusaciones particulares, y después las defensas. Con uno de los abogados defensores hemos hablado en Código 112, y también lo contamos en nuestros Servicios Informativos. El letrado Mariano Bó afirma que no se puede criminalizar a todos los acusados sin individualizar las conductas, o sea, que hay que señalar quién y cómo le dio el golpe mortal a Diego, golpe que le partió el cuello y a la postre le costó la vida.

Hay marejada de fondo, como decimos, en Cala Cortina. Pero se espera marejada en superficie. Lo que no sabemos es si con tanta agua revuelta podremos ver lo que el mar esconde en su turbidez