Llega el calor y miles de bañistas acuden a las playas de nuestro litoral en busca de pegarse un chapuzón y pasar un buen rato en la arena. Parece que la mayoría tiene aprendida la lección. Acciones como esta están detrás del 80% de accidentes en la playa. Muchos se podrían evitar y es que hay imprudencias que se cometen por desconocimiento. La temporada playera acaba de comenzar y aún no ha habido ningún incidente grave. El objetivo es que no lo haya. Por eso, como dice el refrán, mejor prevenir, que curar. Si no quiere pagar caras sus imprudencias respete las normas.