Estos campos que ven no los pueden oler, pero les aseguramos que tienen un penetrante aroma. Son 3.500 hectáreas de terreno en Lorca dedicadas al cultivo de plantas aromáticas, como el tomillo, el romero o el espliego, una planta de la que la Región es el primer productor mundial. Con estas plantas se generan aceites esenciales con un volumen de negocio de 15 millones de euros al año.