Los drones ya forman parte de muchos rescates. Los servicios de emergencia confían cada vez más en estos aparatos para ayudar a salvar vidas, ya sea para localizar a personas en parajes de complicado acceso o para controlar por el aire los avances de incendios. La tecnología de nuevo al servicio del hombre.

Los servicios de emergencia europeos y empresas innovadoras en drones se han unido para implementar los últimos avances tecnológicos.  El uso de los drones depende del equipo que se encargue en ellos, que con frecuencia consiste en cámaras y sensores infrarrojos o de temperatura. Caso de éxito el uso cada vez mayor de un aparto que encuentra su principal barrera en la limitada autonomía de sus baterías, pero también en la necesidad de que los cuerpos estén entrenados no solo para volarlos, sino para analizar los datos.

De cara al futuro, el reto está en ‘automatizar la navegación’ para que puedan volar sin piloto y libre de activos para otras tareas y en desarrollar ‘inteligencia artificial’.