Luz verde a la nueva Ley de Vivienda que, por primera vez, regulará el control de precios de los alquileres y limitará su subida en las zonas tensionadas. Nace rodeada de polémica y con muchas dudas. La nueva ley de afectará a casi 11.500 grandes propietarios en la Región, quienes podrían ser obligados a bajar el precio de los alquileres. Según el sector inmobiliario, la ley pone en peligro las inversiones y castiga la oferta de vivienda.