El bueno de Miguel Falcón, exjugador del Cartagena y ahora entrenador en las categorías inferiores del Toledo, recuerda perfectamente aquel día en Alcoy. Todavía se emociona al ver las imágenes de aquella jugada que empezó Carmona y que culminó Juan Pablo. La efervescencia del momento, le llevó a dar un empujón al que entonces era su técnico Paco Jémez fruto de la locura tras el gol. Una locura, que recuerda a su llegada a Cartagena y sobre todo, esa sensación de hacer felices a miles de personas. Estuvo en Majadahonda, lo recuerda como una pesadilla que espera que acabe este domingo frente al Atlético Baleares. Tiene claro que el éxito de aquellos jugadores fue el grupo humano que se formó, y espera que sea el mismo que lleve al actual equipo a lograr por fin, el sueño de regresar a Segunda.