De Santander a Murcia. Está a gusto en una ciudad y un equipo que le está dando la posibilidad de disfrutar de lo que le apasiona, entrenar: “Pedro Reverte habló conmigo al final de temporada y me trasladó que estaban contentos con el trabajo que había hecho, y soy una persona que se mueve por sentimientos y me dejo llevar por el corazón. Me sentí muy a gusto. A los clubes se les ve en los malos momentos, y fueron un apoyo total en ese sentido y por eso decidí continuar otro año”.

El técnico universitario, con una larga trayectoria como jugador, es consciente de que está “en un club joven” pero que “de cara al exterior está muy bien visto por su seriedad, las instalaciones” y sobre todo porque: “Estoy en un proceso de aprendizaje y de crecimiento y es el sitio apropiado para poder lograrlo” y tiene claro que: “Tengo muchas cosas que aprender y si en el futuro tiene que llegar algo mejor, vendrá”. Lo mejor ahora mismo es que el liderato está ahí: “No creo en las casualidades. Hemos hecho las cosas bien a día de hoy”.

Sobre si se ve campeón a final de temporada: “Pensar más allá del Villanovense me produce empacho”. Ha dado tiempo a repasar su pasado como jugador internacional y ha recordado uno de sus peores momentos como futbolista. Fue en el Mundial de Corea y Japón del año 2002 : “Es uno de los días duros. Estaba en mi casa esperando la lista. Quedarte fuera fue uno de los días duros habiendo jugado toda la clasificación”. La guinda de la entrevista la han puesto las preguntas de los pequeños aficionados del UCAM. Inevitable alguna pregunta más irreverente que otra, pero siempre, con la inocencia de los niños.