Tiene el 90% del cuerpo quemado, las dos manos amputadas y acaba de sufrir una operación para poder tener algo de movilidad en el muñón izquierdo. Le darán el alta hospitalaria de la Arrixaca, en Murcia, en los próximos días pero él dice no tener adónde ir y teme que se le infecten las heridas. Pide la colaboración ciudadana.