Ultimado el expediente de ‘La mañana de Salzillo’, que persigue su declaración como Patrimonio de Interés Cultural Inmaterial de la Unesco.

Es una caja, morada, con las letras en dorado en las que se lee ‘La mañana de Salzillo’. Tiene un DVD, información patrimonial, dossieres en otros idiomas y un montón de ilusión, tanta y tan impalpable como la enorme tradición nazarena que los Salzillos aglutinan a su alrededor. No son solo sus imágenes, es todo lo que rodea a ello: la artesanía de las medias de repizco, el itinerario urbano fruto de la historia y de una ciudad entregada, los auroros a medianoche como hijos de una fe.

El expediente está concluido. Ahora será la Comunidad Autónoma la que lo gestione y lo defienda ante otras instituciones. “No hay plazo”, dicen desde la Administración. “No nos importa esperar unos años después de varios siglos”, responden desde la Cofradía.

Esta mañana los responsables de la Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno han entregado toda la información recabada durante más de dos años a la Consejería de Cultura. El objetivo es su declaración como patrimonio de interés cultural inmaterial de la Unesco.

Decía Ortega y Gasset que “en una sinfonía de Beethoven pone la Naturaleza las tripas de cabra sobre el puente de los rubios violines, da la madera para los oboes, el metal para los clarines, el aire vibrátil para las ondas sonoras. Y todo lo que en una sinfonía de Beethoven no es tripas de cabra, ni madera, ni metal ni aire inquieto, es cultura”.

Los responsables de la Cofradía han sido capaces de reunir lo impalpable de la Cultura, con mayúsculas, en una caja morada, una caja que encierra otros bienes inmateriales de la murcianía, como son el orgullo y el amor de todo un pueblo.