Este ecógrafo de última generación, donado por tres empresarios murcianos al Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, va a permitir mejorar el tratamiento de los pacientes pediátricos oncológicos de la Región. El nuevo equipo se emplea para colocar los catéteres por donde los niños reciben los tratamientos de quimioterapia y realizar transfusiones. Alrededor de 70 niños al año podrán beneficiarse de esta mejora en el tratamiento.