¿Se imaginan volver a vivir sin conexión a Internet? Tendríamos que decir adiós a ubicarnos rápidamente a través del móvil, realizar una transferencia bancaria o planificar un viaje sin las convenientes recomendaciones.

¿Y en las pequeñas y grandes empresas? Darle salida al volumen de trabajo, nos aseguran, no sería tarea fácil: tocaría despedirse de solucionar trámites en cuestión de minutos. Aunque también ganaríamos en tiempo personal. Los españoles pasamos 5 horas diarias conectados a Internet.

Aquí la única realidas aumentada es la de estos expertos en el tema: María y Andrés, amantes de lo rural, se encargan de darnos la respuesta en primera persona. Y es que sin duda, la vida pasa mucho más lenta sin la velocidad de la banda ancha.